Cambiar la chaqueta
Hoy vengo a criticar la esclavitud a la que está sometida cualquier persona con el simple hecho de abrir la boca. Viendo la entrevista de Gonzo a Pablo Iglesias, noté esa fiebre que existe por desear que alguien cambie sus palabras de hace cinco años, o de hace uno, para saltarle a la yugular y criticarlo por mudar sus palabras. Gonzo le enseñaba a Iglesias varios fragmentos de anteriores entrevistas al ahora vicepresidente social, sobre declaraciones supuestamente cortantes, susceptibles de cambiar con el tiempo, y más al pertenecer al gobierno.
Sí, somos esclavos de nuestras palabras. Parece que en los tiempos que corren uno no puede, en primer lugar; equivocarse; en segundo lugar, cambiar de opinión; y en tercer lugar, aprender. Hoy en día, y sobre todo por culpa del abismal control que tiene Internet con su enorme base de datos sobre nuestras creencias, valores o incluso nuestra personalidad, parece que tenemos miedo a decir algo relativamente arriesgado, que se salga de lo normal, por miedo a que en un futuro alguien venga a recordarte: "pero tú dijiste aquel día algo muy diferente a esto" o simplemente "zasca", junto a una captura de un tuit tuyo de hace un año; son retractaciones que gustan e impactan tanto como los punch lines de las batallas de gallos. Por supuesto, es importante no confundir un cambio de opinión, un aprendizaje, con los cambios de chaqueta diarios; en este caso sí que es justificable el "zasca".
Estamos demasiado acostumbrados a entender y apoyar esta clase de punch lines; así es muy fácil retractar a cualquiera. Pero, parémonos a pensar por un momento... ¿No es estúpido? Este tipo de críticas no hacen más que ponerle el cerrojo al progreso, a la evolución y a la realización como personas. ¿Es más grave que un político siga pensando lo mismo que hace diez años? ¿O es todavía más preocupante que se quede estancado en la misma casilla toda la vida? Quizás sea lo correcto, dependiendo de la situación, pero creo que hay un error pensando que la lealtad de por vida a toda creencia o pensamiento siempre es la opción correcta. Una cosa es tener las ideas claras, unos principios, y otra es estar permanentemente anclado al pasado, un pasado que caduca. Yo siempre preferiré ser desleal a mi pasado si el cambio es para mejor.
"España no va a tener, como mucho, más de algún caso diagnosticado"
Debemos perder el miedo a decir "me equivoqué" o "ya no pienso lo mismo" porque es natural, ley de vida, y tienen que dejar de sorprendernos estas retractaciones llenas de retuits; es casi infantil. ¿Es justo martirizar cada día a Fernando Simón por unas declaraciones en un contexto en el que absolutamente toda la sociedad se estaba riendo del "catarrito" que era el Covid-19? Si alguien fuese capaz de augurar con exactitud lo que iba a pasar en 2020, lo habría advertido a tiempo, y creo que los que se llenan la boca criticando a Simón nunca fueron candidatos a ocupar su puesto. Predecir el pasado es muy fácil, y una afirmación que haces hoy con toda convicción puede sonar a chino mañana.
En conclusión, no es justo tener que ser esclavos de nuestras palabras toda nuestra vida; esas palabras están influenciadas por un contexto y unas circunstancias determinadas, y no somos culpables de que ahora la Tierra vaya a más velocidad que nuestro parpadeo.
Se puede cambiar la chaqueta si ya se le están cayendo los botones
Una cosa es aprender y otra ser un hipócrita, la mayoría de políticos solo cambiarán sus palabras en función de lo que mejor les convenga pero no porqué lo piensen de verdad o hayan cambiado de opinión.
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