Don Xosé y el otro virus
Fuente: copmadrid.org Hace una semana iba caminando por Santiago a las 10 de la mañana. En mi habitual trayecto a clase siempre me fijo en las terrazas donde varios señores toman su café mañanero juntos, algo que seguramente lleven años haciendo. Mi sentido crítico, atrofiado por la situación pandémica, provoca que lo primero que piense es: "seguro que estos cuatro no son convivientes y están sentados en una mesa, algo que es totalmente ilegal". Y a las pocas décimas de segundo, mi verdadero yo piensa: "¿Por qué iban a parar de hacerlo?" "¿Cómo les vamos a quitar a Don Xosé y a sus amigos ese café que llevan compartiendo cada mañana durante años?". Hoy pasé por delante de aquella cafetería y las mesas estaban apiladas, unas encima de otras, con una cadena. Probablemente, Don Xosé esté en su casa, tomando un café solo , sin leche y sin amigos. Ese café, para Don Xosé y sus amigos de toda la vida, probablemente sea lo único que les anima a salir de casa por...